cambio


Me he dado cuenta de que si soy feliz, si hago payasadas por el pasillo y hago el Steve Urkel engéndrico, mi gata me sigue más. Me sigue a todas partes, maúlla cuándo le cierro la puerta, para que la abra y la deje pasar conmigo.

Creo que lo mismo pasa con las personas. Si eres feliz, si trasmites felicidad, atraes a las personas. Hice este blog para desahogarme, para acumular mis miserias humanas en forma de letras. Pero a partir de ahora, prometo únicamente escribir de cosas felices y alegres.

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