Los desengaños son horribles, punzantes y desgarrantes. La traición debería de estar recogida en el Código Penal, cuanto menos, es un delito que atenta contra la salud.
Pero cuando somos más felices, es cuando nos dejamos engañar. Y por cuantas más personas, mejor.
Así que, tras haberme percatado todos estos años de la verdad sobre la naturaleza humana, estoy dispuesta a volver a confiar en los demás, y más tarde, volver a caerme.
Por lo menos el tiempo que dura el engaño eres feliz, cosa muy de agradecer :)
=)
La felicidad es ignorancia
ResponderEliminarla felicidad es felicidad. por eso dura tan poco sopla y ya no esta........ el engaño es el soplo que nos dio en la cara.
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