CÓMO NO ECHAR UN POLVO: VOL I

Admitámoslo Alicia: eres una insatisfecha sexual.

Tu novio no te pone. No. Cada polvo es peor que el anterior.

Primer polvo:

Después de unas cuantas quedadas sin que ocurra absolutamente nada (unas 4 o 5) y de aburrirme como una aútentica ostra, soportando un férreo palicazo sobre música que bien me importa una buena mierda, el señorito X, llamémoslo así, se queda a cenar y  pierde el metro de vuelta a casa. Aposta, claro. Bebemos y fumamos, y va ganando cada vez más terreno en el sofá, hasta el punto de que casi casi (en serio) su pierna izquierda se monta en mi pierna derecha. Me hubiera gustado decirle que se subiera y hacerle el "arre borriquito" total.

Llega un punto, en que por muchas horas que te puedas tirar hablando, la conversación se acaba. A las 3 de la mañana, se acaban mis ganas de seguir fingiendo que me interesa cómo comezo la música jazz en USA, los entrenamientos que hay que hacer antes de un partido de fútbol o lo bien que se lo pasa uno con sus amigos. Sinceramente me importa  una mierda.

El señorito X se va acercando cada vez más, (enserio, voy a quedar aplastada debajo de su trasero) y me suelta algunas pullitas románticonas exaltadoras de mi belleza. Tiene una sonrisa nerviosa, y le brilla la piel de la cara del sudor. Los silencios son tan incómodos que yo todo el rato estoy mirando la tele (la puta teletienda) y haciendo comentarios intrascendetes. ¿Qué voy a hacer, si no se lanza? Es que me da tanto antimorbo esa situación, como si fuéramos dos colegiales bobalicones... No soporto que se queden empanados mirándome. En serio, no lo soporto, me incomóda muchísimo. ¿ Seré yo,  una tía excesivamente fría? es cierto que no soy nada romántica, pero joder... si no estás enamorada y LO ÚNICO que te apetece es echar un polvo, es normal que no me gusten esas situaciones. ¿Dónde está la pasión? En fin.

Está con sus piernas encima de mi, con las rodillas flexionadas  hacia un lado. Un pose no muy masculina, pero bueno. Me acaricia la mejilla sonriendo y me dice...

- Es que... te tengo aquí... y no sé cómo actuar... - Sonríe estúpidamente.

¿como que no sabes cómo actuar, subrnormal? ¿ metiéndome la lengua hasta la traquea, puede ser?

Al final me da un tierno beso y nos empezamos a liar apasionadamente. Vaya, parece que después de todo, no lo hace tan mal. Tiene sangre en las venas. Me soba dónde hay que sobar, y aunque le tengo que ayudar a quitarme el sujetador, de lo nervioso que está, me gusta como lo está haciendo. Cuando ya  no queda ni pizca de ropa y llevamos un buen rato liándonos, le pregunto si tiene condones. El dice que sí, y saca un estuchicto muy mono de durex de su mochila. Mientras se lo coloca yo observo que la cosa no está como debería de estar. Normalmente, a los tios se les pone como una barra de hierro, ésta estaba algo levantada pero bastante floja. Maleable xD

Yo no quise decirle nada para no presionarle más, no rayarle. Pero aquello, estaba bien claro que no iba a entrar, en ese estado.  El señorito empujó y empujó, pero lo unico que conseguía era (no lo se muy bien porque no tenía perspectiva de la imagen) pero  me imagino que se estaría aplastando contra mis partes.

- No entra... no entra... no sé qué pasa...

No sabes que pasa, amigo... yo sí lo sé xDD omitamos su comentario y esperemos a ver si se soluciona la cosa.

- ¿No estás cachonda?

sí, ahora resulta que la culpa va a ser mía. La culpa de que no sepas cúando meterla...

En fin, acabamos como pudimos. es decir, no tengo ni idea de lo que ocurrió allá abajo, pero no fue nada normal. Y él tan tranquilo después...

1 comentario: