1/09/2011

Hoy sábado, como siempre, he ido a la academia. Me he levantado a las 6 de la mañana para coger el tren de las 8 menos 5, y llegar allí alas 9.

Luchaba en el tren para que no me sobara y se me cayera la cabeza en el hombro del viejo que tenía al lado, que me miraba como si fuera una indigente.

He revisado el catálogo de Ikea y organizado jerarquicamente las habitaciones que más me gustaban de la página.

He llegado tarde al examen. Me ha salido como una patata hervida. Espantosamente mal. Toda la mañana me llevaba doliendo el puto útero y sus compañeros ovarios. Pensaba que estaba ovulando, pero contando los días no me cuadraba, así que debía ser la regla. Se me ha adelantado.  Debe de haber sido de tanto follar esta semana. Mi gata y yo hemos estado en celo.

De vuelta en metro a la estación de tren, me he sentado en un asiento individual al lado del pasillo, y al otro lado estaba apoltronada una vieja obesa. He puesto los pies encima del asiento que tenía en frente y la vieja se me ha quedado mirando muy concentrada y con cara de mala hostia, como echándome un mal de ojo. Entonces, ha empezado a hablar sola, mirando a la ventana.

" Las patas encima de la silla... si es que guarras son, que vergüenza, las patas encima del asiento pa que nos manchemos... que guarras... tendría que venir un guardia desos y echar a todas las guarras... sus tendrían que echar a todas... aiii con las patas encima de la silla.."

A mí me parecería más correcto si viniera un guardia y le arrancara la lengua de cuajo por hablar tan mal. Las patas...  A quién se le ocurre.

No sé que manía tienen los abuelos con los asientos, de verdad. Espero no convertirme nunca en un vejestorio malhumorado, como ellos. ¿Qué más les dará? Si por un casual te manchas, lavas la ropa y punto. Que a más de uno le vendría bien.

En fin, ahora me dispongo a hablar con mi  no-novio por el messenger, mi mejor amiga Andrea que está currando y más tarde a leer el nombre del viento. Feliz sábado Alicia, hasta tus padres se van de fiesta.

1 comentario:

  1. YO también odio a los viejillos que te miran como si fueses una delincuente por tonterías de ese calibre. Con lo de madrugar los sábados para la academia en breves te comprenderé, el sábado que viene empiezo clases de inglés a las 9! Una tortura, dormiré en el metro...
    Un besito,L
    P.D.Feliz domingo!

    ResponderEliminar