30/09/2011

Querido diario:

Lucía era la única cosa segura que tenía en mi vida. Los tios, iban y venían. Las demás amigas, en fin, después de tantos años llevándome decepciones he aprendido a no poner toda la carne al asador a la primera de cambio.

Pero Lucía me miraba incorporada a mi carrito, mientras yo dormía como el bebé recién nacido que era. Ella siempre ha estado ahí, a dos pasos de mi casa, en mi clase, en mis actividades extraescolares,en mi casa,  siempre juntas. Que bonito es haber vivido una amistad así. Cosidas por el alma. Siempre he pensado que bueno, que era una pena que no hubiera conocido el amor verdadero, pero que por lo menos había conocido la amistad verdadera, esa que es pura y cristalina, esa que el sabelotodo de Platón pondría en el mundo de las ideas.

Pero ahora me deshago como una galleta empapada en leche. Ya no tengo nada real en mi vida. Te echo tantísimo de menos, joder. Es tan malo echar tanto de menos a alguien que se ha portado tan mal contigo. Es tan malo.

1 comentario:

  1. Nada existe, creo que estamos en la misma situación. Por desgracia nada dura para siempre.

    ResponderEliminar